Arabia Saudí: No te pierdas en el Desierto


Buenas noticias de Arabia…
Junio 14, 2008, 8:55 pm
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… ¡Por una vez!

Parece que nunca viene nada positivo de este país y hoy me he encontrado con una noticia que encaja en la categoría de “Alianza de Civilizaciones” aunque aún no sepamos bien en qué consiste ese concepto:

Extraída de El Mundo.es:

La embajada saudí lanza una campaña de donación de Sangre en Madrid

MADRID.- La Embajada de Arabia Saudí ha lanzado una campaña de donación de sangre, dirigida en un principio a la población saudí residente en España -entre 500 y 600 personas-, aunque está abierta a todos los musulmanes y madrileños.

La legación árabe ha repartido durante la última semana carteles anunciado la recogida de sangre en lugares donde la población saudí esté más presente, como la propia embajada, el consulado, la mezquita, el colegio saudí y el centro islámico.

La campaña, con clara acción de solidaridad de una nación poco conocida en España, se ha llevado a cabo en colaboración con el Ministerio de Sanidad y Consumo, y con ella se pretende obtener recursos que destinar posteriormente a hospitales y clínicas.

“Deseamos contribuir a la concienciación de la sociedad en la necesidad de donar sangre en favor de los valores humanitarios”, explican desde la organización.



Las mujeres en Arabia Saudí
Junio 2, 2008, 10:27 am
Archivado en: Alemania, Alianza de Civilizaciones | Etiquetas: , , , , ,

El conocer nuevas culturas es una herramienta poderosa que puede cambiar por completo la percepción de la vida y de uno mismo. Todos estamos cautivos de la nuestra aunque procuremos mochila al hombro intentar romper el cascarón en que nacimos y ver más allá.

Estoy seguro de que hay muchas mujeres saudíes más felices que otras españolas o argentinas. Es obvio que existe una fuerte relación de dominación patriarcal, en este lado del mundo. Sin embargo, a pesar de los menos derechos, de los límites vitales cercenados, a pesar de todo la mujer aquí puede encontrar en su espacio vital lugar para la felicidad a la vez que busca ampliarlo usando las armas que tiene a mano.

Hay que pensar que tan extraña les parece a ellas tu vida como a ti la suya. Es un gran espacio que libros como éste pueden salvar, haciendo de puente.  

He comprendido aquí que la crítica frontal es poco útil y que es necesario aprender los matices de esta cultura para comprobar los avances, que imperceptiblemente se producen. Si tenemos en cuenta desde donde partió este país desde su fundación en el año 1932 hasta hoy, quizá haya sido uno de los saltos sociales más grandes de la historia y sin embargo, los ojos occidentales sólo ven que nada se mueve.

Obviamente me indignan algunas cosas, pero estoy seguro de que las mujeres y los hombres de aquí son los más adecuados para dar respuesta a los problemas y contradicciones en que viven. También estoy convencido de que las respuestas importadas entrarían como un elefante en una cacharrería, que sólo crean ruido y malestar.

Es necesario pedir a nuestros gobiernos que presionen al gobierno saudí para que acelere las reformas y respete más los derechos humanos, sin embargo, los derechos no se conceden, se conquistan. Para eso primero tiene que haber quien los reclame y de momento no son muchas las voces que lo hacen.

Tengamos paciencia y esperanza.



Éste no es mi islam

Leo en Middle East Youth, sobre esta camiseta creada por jóvenes musulmanes para lograr ser vistos más allá del estereotipo que asocia esta religión con el terrorismo “aunque maten en nombre del islam”, dice una promotora de este mensaje.

Sin duda una buena iniciativa, que no creo sin embargo, que alcance muchos medios occidentales, poco sensibles a lo que pasa en mundo musulmán, más allá de conflictos y violencia.

Por el otro lado, me pregunto hasta qué punto los musulmanes percibieron la oposición a la Guerra de Iraq entre la población occidental, especialmente la europea.

Quizá si nos viéramos un poco más como verdaderamente somos en lugar de estar siempre cortados por el patrón de los grandes medios, nos llevaríamos un poco mejor. Una idea esperanzadora.

 



El otro choque cultural, un saudí en Inglaterra

Seguro que algunos de mis lectores se acordarán de Ahmed, el saudí que conocí en el avión y con el que quedé en intercambiarnos libros (el me trajo cinco sobre el Islam). Como aún no me ha dado dirección no le puedo mandar nada (además aún no tengo decido cuál).

Sin embargo, ahora que está en Inglaterra nos mandamos emails. Los suyos suelen ser cortos y llenos de faltas de todo tipo (está aprendiendo inglés y paracaidismo). Hoy me ha llegado éste correo y me ha parecido que debía compartirlo con vosotros.

20:47, 22 de marzo 2008
para Carlos
fecha 22-mar-2008 20:47
asunto slam Alikom

Think you very much I really like still here In England every thing organize. but girl very attractive think for God l’live near mousqe. It give me power to defend that agine Think you my best friend

Ahmed.

Lo que yo saco en claro es que le gusta Inglaterra (a pesar de que me llegó a decir que no había nada aprovechable de la cultura occidental), que le gustan las chicas pero que gracias a Dios vive cerca de una mezquita que le ayuda a cuidarse de las tentanciones de la carne, que por esos lares suele estar bien a la vista. Si con buen o mal gusto ya es otra historia.

Otras cosas que me constan que les suelen chocar de Occidente los musulmanes de Oriente Medio son:

- Tener los perros como mascotas (por aquí sólo hay gatos)

- La gente critica al gobierno como si nada

- La policía controla que se cumplan las normas de tráfico (y la gente las cumple)



Turquía y Arabia Saudí

Hace una semana volví de Estambul, donde pasé unos días de vacaciones.

Como sabéis Turquía es un país musulmán pero no árabe. De hecho la lengua turca y árabe no están relacionadas. La diferencia cultural entre Arabia y Turquía es enorme (al menos en Estambul) y se dejan notar las muchas influencias que Turquía ha recibido. Estambul es una ciudad moderna y cosmopolita, abierta al mundo.

En cambio Riad hay muchos extranjeros que viven aislados y reprimidos por las estrictas costumbres locales. Además no hay apenas vida cultural y las restricciones de todo tipo intentan hacerte la vida más gris y aburrida.

Tacsim es el barrio más popular de Estambul. Está lleno de restaurantes, bares (donde se vende alcohol tranquilamente), discotecas y salas de baile, aparte de los omnipresentes Sish Kebab. Sólo haría falta una calle de las cientos de este barrio en Riad, para multiplicar su oferta cultural varias veces.

Turquía es quizá el único país que pueda hacer de puente entre Oriente y Occidente, aunque venga del primero y quiera acercarse al segundo. Una nueva vía, que sin duda, dará que pensar al resto de los países musulmanes.



Abaya pour homme
Febrero 23, 2008, 11:08 pm
Archivado en: Alianza de Civilizaciones, Arabia Saudí | Etiquetas: , , , , , ,
Carlos en Abaya
Una amiga me dejó su abaya y velo, y éste es el resultado.
Técnicamente es ilegal ponérselo en este país donde les gusta tanto prohibir, justo que lo que suele ser más divertido…
La verdad es que es bastante cómodo aunque cuesta un poco respirar a través del velo.
Tengo el típico traje saudí, el zob y la gutra. Pero eso será la próxima vez.


Abdul y Ahmed

Ayer quedé con Ali y Ahmed, que para mí son dos caras bien diferentes de la sociedad saudí.

A Abdul (nombre falso para evitar sorpresas desagradables) le conocí a través del director del documental del que os hablé. Anteayer quedamos para tomar un café en el Starbucks muy cerca de donde trabajo, porque tienen Wifi. Trabaja para un medio de comunicación importante y viste al estilo occidental. Habla inglés con acento americano a pesar de que nunca ha estado en EEUU ni en ningún país occidental. Bebe alcohol, no le gusta rezar aunque me cuenta que se desveló hace un par de días y le dió por ir a la mezquita al rezo Fajr de madrugada y su padre se alegró tanto que aún le dura la sonrisa. Eso no quiere decir que cuando vea a la Muttawa no le entren ganas de, según sus propias palabras, “punch them on the face!”. Cuando le recuerdan que tiene que ir a rezar cuando es hora del rezo (cinco veces al día) a veces les responde “sorry, I don’t speak Arabic” y le dejan en paz.

Le gustaría estudiar márketing en Europa y me pregunta si es difícil conseguir un visado para España. Le explico que Al Ándalus hoy se llama Andalucía y le muestro fotos de la Alhambra y la Aljafería. Me cuenta que sus grupos favoritos son de los años setenta y nos alegramos de descubrir que a ambos nos encanta Led Zeppelin.

Por otra parte, a Ahmed le conocí en un vuelo cuando él me preguntó la hora. Hablamos un rato y la conversación rápidamente derivó a las diferencias culturales, religión, mujeres… Discutíamos escuchándonos el uno al otro pero dándonos cuenta la de enorme distancia que separaba nuestros puntos de vista y nuestro “marco mental”, nuestra base sobre la cuál construimos nuestro mundo personal. 

Al final le propuse un trato: yo leería el libro que él quisiera sobre el Islam si él hacía lo mismo con otro libro. Planeamos compartir el taxi para llegar a casa pues la mía estaba de paso y me sorprendió que yo tenía más maña para regatear con los taxistas clandestinos que él. Una vez hubimos arreglado el precio: “60 riales” por los dos y no “50 cada uno”, en el taxi me contó que estudiaba inglés y se entrenaba para paracaidista en Londres.

Quedamos para tomar algo dos días más tarde cerca de mi casa en un café con Wifi. Tras sentarnos sacó de una bolsa de plástico seis libros sobre el Islam, uno de ellos en español. La verdad es que no quise darle muchas esperanzas; le expliqué que si habiendo nacido en un país católico ni siquiera me considero cristiano, difícilmente unos libros sobre el Islam podrán convertirme. Aunque a alguno que yo conozco si le ha pasado algo parecido ;)

Ahmed me pregunta: ¿cuál es propósito de la vida para mí? Le respondo que sólo le puedo responder por el propósito de mi vida, pero sobre el propósito de la vida… quizá no hay ninguno igual para todos le digo.

La verdad es que nuestra discusión sobre la religión no nos llevaba a ninguna parte, pero sobre el tema de cultura y mujeres pudimos llegar a algún pequeño punto en común.

Me dijo que si alguna vez le visitaba en Abha, su tierra natal, matarían un cordero en mi honor, y eso no se escucha todos los días.

 Queiero lanzaros una pregunta que podéis responder en forma de comentario: ¿Qué libro le regalaríais a Ahmed?

abdul

Ahmed


Ahmed, el blogero de Saudijeans.org

SaudiJeans.org Outlook

Ayer quedé con Ahmed, que escribe sobre problemas sociales y políticos en saudijeans.org, si bien, siempre queda tiempo para reflexiones y comentarios más personales. Simplemente había leído su blog y le escribí un email. Un par de días más tarde quedamos a cenar en un restaurante libanés.

Ahmed, que se expone abiertamente escribiendo su apellido y fecha de nacimiento en su blog, en el que desde hace casi cuatro años roza los límites de libertad de expresión permitida en Arabia Saudí .

Luego me he enterado de que ha salido en varios medios internacionales, como el Washinton Post, porque es una de las pocas voces críticas de dentro de Arabia Saudí. Dentro de poco irá una conferencia en el Líbano sobre el poder de los blogs.

Fue muy interesante hablar con él sobre lo que se cuece en Arabia. Intentaré reproducir algunas citas:

ahmed_alomran_3.jpg

“La familia real no puede cambiar todo lo que quiere, ni si quiera el rey; los imames son aún muy poderosos”

“El 11-S tuvo un impacto político positivo para el país; por fin se dejó un poco de espacio a los liberales para contraponerlos al poder de los religiosos”

“El rey Abdalla hace lo que puede por llevar el país adelante, tanto económica como socialmente. Tuvo el gesto de liberar a algunos disidentes políticos cuando tomó el poder”

“Los liberales aún son minoría en este país, especialmente en Riad; Jeddah es otra cosa”

“Sí, he recibido amenazas de gente religosa pero no tengo miedo de los imames ¿qué podrían hacerme?

“Me parece que los occidentales viven muy aislados en sus compounds sin contacto con la gente de aquí y vuelven a su país con las mismas ideas que trajeron”



Una historia de nómadas globales

Anteayer me invitaron a ver un documental sobre expatriados en Arabia Saudí y ¡no abundan este tipo de oportunidades de ver cine en Arabia!

Se trataba de un acto cada a la galería, en el que había muchos periodistas, embajadores (el de España incluído), extranjeros, y gente bien en general. Además me parece que estaba el dueño del Faisaliah, un príncipe de los importantes: Abdullah al Faisal porque hubo un momento de mucho revuelo, con cámaras y demás, en el que yo me retiré al comercio y bebercio halal (sin alcohol ni cerdo) que habían preparado para el público.

La película se llama Home, la historia de los ‘ARAMCO Brats’.

Pincha para ver la carátula de la pelãula completa

A continuación podéis leer mi reseña y de mi encuentro con los directores:

(más…)



Conociendo saudíes. Un buen comienzo.

Alqamaru bar en Madrid. Planta de arriba.

Antes de llegar a Arabia ya conocí a un saudí a través de una amiga.Un profesor de inglés en de treinta y muchos, que se ofreció a responder a todas mis preguntas.

Quedamos los tres en Alqamaru, un bar en Malasaña (Madrid). que me gusta mucho. Sirven algo de comida árabe, tés, escaleras abajo tiene un espacio muy agradable donde se puede sentar uno en el suelo. El nombre es árabe y significa “luna”. Todo parecía muy apropiado me parecía a mí…

Él pidió una cerveza igual que yo -buena señal pensé: un tipo abierto-. Me empezó a contar su vida y en eso que me doy cuenta de que hay dos parejas de chicos y una pareja de chicas. “Será casualidad” intenté consolarme al principio. Luego miré de reojo y mis sospechas se vieron plenamente confirmadas al ver a dos chicos en actitud inequívoca Hay que recordar que en Arabia Saudí la homosexualidad se castiga incluso con la muerte. No es que temiera por aquellos chicos, sino más bien por incomodar a mi valioso contacto saudí en nuestro primer encuentro… De hecho, buena parte de los hombres españoles no se sentirían a gusto en una situación similar.

Yo no dije nada con la esperanza de que no se diera cuenta (en la cultura árabe los hombres se tocan mucho) pero llegó un momento según avanzaba el tiempo y la conversación en que él nos espetó “Carlos has brought us to a Gay Pub!” y sin dejarme responder añadió “I don’t when girls do it but guys I don’t like”. Una opinión muy habitual por otra parte.

Parecía agradecido de escuchara sus recomendaciones y opiniones. No es difícil imaginar que el hecho de ser de Arabia Saudí haya auyentado más que atraído a gente a su alrededor, teniendo en cuenta la fatal imagen del país. Seguramente yo era su primera excepción.

Su conclusión fue que Arabia y España “are different” lo cual ya había sospechado. Y me ofreció su ayuda por si tenía algún problema, lo cual se agradece en un país donde nunca, nunca se tienen demasiados contactos.